P o e m a s 

 

 

 

 

 

MILAGRO 

En la eterna penumbra de mi vida,
mi corazón no miraba al cielo,
mirando al suelo caminaba,
sin más esperanzas que la muerte misma.
 

Iba una noche tempestuosa y triste
cuando de pronto vi una estrella refulgente
que a mi corazón alentó de repente.

Avance con paso firme y con esperanzas muchas
al llegar donde la luz brotaba,
sorprendido me detuve.

Eran dos ojos de mujer ingenua
que fijamente me miraban.

Desde ese momento mi corazón es diferente,
camino con la mirada altiva y majestuosa.
bendigo a Dios por haberla conocido.

 


Lic. Ramiro Gordillo García

 MARIMBA 

Marimba que cantas en alegres ferias,
que endulzas los aires con tu melodiosa voz
dejando en los hombres, el hondo recuerdo de la juventud,
y todos se acuerdan de tus lindo trinos en la senectud.
 

Ya no quiero que cantes lindos zapateados
ni que de tu voz salga el alegre son
sino en vez de canciones, solloces muy hondo
para ver si tu puedes con tu imploración.
 

Salvar a la tierra de los aquilones,
que con sangre regaron, lindos valladares
para ver a su patria libre y soberana,
 no la esclava del señor  feudal.

Mañana los bosques seguirán tus pasos
y harán que los jóvenes cambien de pensar
y en vez de ser humildes ovejas
se conviertan de pronto
en defensores de la libertad.

 

 DESPEDIDA 

Cuando yo me vaya de esta  linda tierra,
cuando ya este listo para remontarme,
a  lares distintos de los que me vieron
llorar mis tristezas y mis amarguras
de amores tan falsos como todas ellas,
de la tierra linda de las flores bellas.

 Recordaré los días alegres de mis ilusiones
las noches tan tistes de mis decepciones
en que como un niño me puse a llorar.

 

SUEÑO 

Antes que pasaras por mi camino,
ya te quería.
pero un día nos unió el destino,
cual gotas de agua que se separan
y se unen en el mar.
 

Así unidos vagaremos por el mundo,
cual dos palomas  que los desvió el vendaval
y así unidos haremos la pareja universal,
De dos que se quieren y juntos morirán .

 

MADRE 

Mis primero pasos
me los dirigías,
caricias me hacías
cuando me caía.
 

Madrecita mía, madrecita linda
toda una vida
yo te besaría.
 

Mis enfermedades,
las curas con mimos.
¿Con qué pagaría  tus santos desvelos?

En toda mi vida
has sido mi guía,
perderme no puedo
madrecita mía.

COMITECA 

Mujercita comiteca,
princesita encantadora
de perfume de azucena,
vocesita de canora.
 

Eres la reina
entre todas las mujeres,
de mi tierra chiapaneca,
que me embruja con sus besos,
y me hechiza con sus ojos.
 

Por eso te canto
la canción de los poetas,
que es la que penetra
rn el mero corazón.