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texto primera solapa |
Buenas noches amable concurrencia, con su permiso, señoras y señores de la mesa de honor.
Externo mi agradecimiento sincero a todos los escritores, poetizas compositores, músicos y poetas que con su material de distintas épocas, hicieron posible la edición de esta antología.
Agradecimiento que se extiende a los integrantes del ayuntamiento y a la editorial entre tejas. A los señores presentadores: Doña Catalina Licea Bonilla de Constantino, Profesor José Benito Vera Guerrero, Profesora Mirtha Luz Pérez Robledo; a la Antropóloga Flor de María Esponda y trabajadores del Centro Cultural Rosario Castellanos.
Mi profundo agradecimiento a Don Jorge Constantino Kánter, Presidente Municipal de Comitán con licencia y a su Distinguida esposa Doña Caty Licea, a Don Matías Castellanos, Presidente Municipal interino de Comitán y distinguida esposa Doña Cory Figueroa, matrimonios que me han regalado su confianza y su cariño. Personas que han aportado mucho trabajo a favor de la historia y la cultura, no solo de Comitán, sino de la región y entidad chiapaneca. A las personas presentes, a todos ustedes, gracias, muchas gracias.
Al llegar a Comitán, me recibió el olor a juncia y el olor a tenocté. Me recibió el perfume de toditas las flores en capullo y la mano de los comitecos, como dijera nuestra recordada amiga; Lupita Alfonzo.
Por lo escrito de quienes le han cantado, ahora puedo decir, que llegué a este lugar, donde el barro toma forma por el arte acariciado. Comitán, clavel prendido en la solapa del Junchavín
Me pregunto al igual que Muñoz Cota, ¿En qué pared de mi alma colgaré este paisaje? Ángeles jardineros cultivaron tus flores. Ángeles que te crecen, Comitán de las Flores.
Leonor Pulido te vistió por las mañanas de azul y oro en el mes de abril. Por eso para verte, sentirte y amarte Comitán, como escribe el Arqueólogo Omar Ruiz, hay que tener una lágrima en los ojos, una lágrima igual a la que llora Dios y guarda en el cáliz del quiebracajete.
Comitán, donde camino desde hace más de treinta y cuatro años, es un jardín de letras de donde compilé y ofrezco este ramillete de lindas flores. Comitán... eternamente.
Será tu trenza que del Nehuestíc nace y culmina en moños con los lagos de colores, lo que te hace hermosa, o será el blanquinegro de tu rebozo. Puede ser lo castaño del petate bajo el brazo o quizá tu verde mandil a pequeños cuadros blancos que hoy estrenas. Estampa que la envidian pavoreales. Sin duda Comitán, eres canastera que ofreces esperanza.
Naci en Tzimol hace algunos años, por eso no soy de Comitán, sin embargo, Comitán es mío, como escribió en seda la escritora chiapaneca, Mirtha Luz. Toda la ciudad es cántaro entre mis manos, recipiente de barro hecho en Canalúm pero llenado con agua fría y cristalina de mi Río San Vicente.
Nuevamente gracias, muchas gracias:
Comitán.. eternamente.
Buenas noches. |