Fotografías expuestas  
en el Homenaje del Instituto de Salud en el Estado de Chiapas  
a la Doctora María de Lourdes Fuente Román, 
   exdirectora de la Jurisdicción Sanitaria No. III



 

Mejor disparar el obturador de una cámara fotográfica
que el gatillo de un fusil.  Vida es la encomienda.
Amín Guillén Flores

 



Amanecer



Ancolines



Cáliz



Cítrico



Nuevo Canto

         



Soleada



Espejo



Campamocha



Paciencia



Esperanza

         



 

Honor a Quien Honor Merece
Doctora María de Lourdes Fuentes Román

 

Lejos de dar una mano, ofreció las dos y todo un corazón para servir a la sociedad, principalmente a la gente pobre. No se crea, amable lector, que esto es un cumplido meramente, no, es unir mi cariño, respeto y admiración a las personas y compañeros hacia la Doctora María de Lourdes Fuentes Román, quien, en su paso por la Jurisdicción Sanitaria Fronteriza dirigiendo los destinos de salud, dio muestra una vez más de exquisito sentido de responsabilidad, de humanidad, de altruismo. 

Nunca nos ha negado su mirada ni su palabra de aliento, en todo momento, pese al silencio de la noche o el frío de la madrugada, nos sigue abriendo las puertas de su corazón para brindar un punto de apoyo o cuando menos palabras fraternales para redoblar el paso en el alcance de objetivos. 

No, remotamente de ser un cumplido meramente, es tomar la oportunidad para decirle que vivimos sinceramente agradecidos de su persona, de su familia, de su trato, de su convivencia, de su ejemplo. 

La oportunidad con que actuó, aún careciendo de varios recursos, permitió que muchos niños, mujeres y ancianos de escasos recursos, recobraran aliento y alcanzar la sociedad diversos espacios positivos de salud.  

El homenaje que el Instituto de Salud en el Estado de Chiapas, sociedad y compañeros hicieron el lunes treinta de julio en las instalaciones del Hospital General de Comitán, es poco ante su significativo legado en aras de una sociedad sana, no obstante, es una de tantas maneras de mostrarle nuestro cariño y decirle: Gracias Doctora. 

Banderas blancas izadas por sonrisas infantiles, banderas y más banderas que ondean por la salud de todo un pueblo. Ya lo dice la máxima conocida: Honor a quien honor merece. 

Debió haber una María Ignacia Gandulfo que donara su patrimonio a los necesitados, por eso, debió haber también otra mujer que, a más de doscientos años de distancia, donara todo un cariño, todo un servicio desinteresado a la gente, toda una vida para que los ideales de altruismo, trabajo y fraternidad se hicieran realidad: Doctora María de Lourdes Fuentes Román. Eternamente agradecidos.

                                                                                                                                                                                                                    El Fronterizo del  Sur,  Amín Guillén Flores